13.12.14

SOBRE EL PASADO DEL FUTURO (III)

Avances científicos y los viajes a extraños lugares

A partir del siglo XVII, los avances científicos en el campo de la biología y la astronomía, derivados del auge de las matemáticas, comienzan a fructificar a través de dos vertientes principales: las analogías animales como “metáfora” de un futuro perfeccionamiento de la especie humana, ya existente desde la antigüedad como herramienta para generar seres míticos o apocalípticos, y la exploración de nuevos lugares.

 Las analogías animales aparecen en nuevas visiones del futuro como experimentos de antropología social a través de la metamorfosis de hombres y animales como en “Blazing World”[1] (1666) de la duquesa de Newcastle, o nuevas razas como los severambi de “The Isle of Pines” (1667) de Henry Neville o los Houyhnhnms de “Gulliver’s Travels” (1726) de Johnatan Swift, desembocando en la capacidad explicita del hombre para autogenerarse, como narra en “Frankenstein” (1818) Mary Shelley, inicio para muchos de la novela de ciencia ficción.

 Por otro lado, la exploración de nuevos lugares presenta dos ejes iniciales de acción, la aceptación de la teoría heilocéntrica de Copérnico (1543) y la imaginación de la parte no vista de la Luna por parte de Kepler en “Somnium” (1630). A pesar de que relatos anteriores como “Historia Verdadera” (180 d.C) de Luciano ya habían especulado con tales iniciativas, ambos escritos hacen que el astro vecino comience a ser considerado como un posible “enclave utópico” sobre el que generar toda clase de nuevas sociedades. Así es como ocurre en el texto sobre el joven español Domingo González “The Man in the Moon” (1620) escrito por el obispo inglés John Godwin de Hereford. Por otro lado destaca la aparición de “Mathematicall Magick” (1648) del también obispo Wilkins, por el cual la magia se convierte en tecnología al posibilitar entre otras cosas la existencia de colonias humanas bajo el mar.

 Ambos posicionamientos favorecen la aparición de infinidad de fantasías tecnológicas entre las que destacan las postuladas en “L’Autre Monde” (1657) por Savinien de Cyrano de Bergerac, dónde el autor describe una gran cantidad de máquinas volantes, viviendas móviles e incluso libros que pueden escucharse, en lo que podría ser una acertada predicción de los actuales soportes de audio, así como en los anteriormente citados “Viajes de Gulliver”, con ciudades voladoras como Laputa o sistemas de construcción de viviendas a partir de globos aero-estáticos.






[1] CAVENDISH, Margaret: Observation upon Experimental Philosophy to wich is added: The Discription of a New Blazing World. 1666.  
La autora define nuevas especies de hombres- mono que actúan como científicos, hombres-oso como filósofos u hombres-rana políticos.