15.11.13

De la Ciudad-máquina al edificio-máquina como monumento. SUPERSTUDIO



“Macchina per le Vacanze a Tropea” (1967)












“Macchina espositiva” (1969)


Nadie como el colectivo florentino Superstudio, compuesto por los italianos Adolfo Natalini, Piero Frassinelli, Cristiano Toraldo di Francia y Roberto Magris, se posicionará de una manera tan clara y efusiva a favor del tecno-morfismo:

"A partir de los procesos industriales, la arquitectura aprende métodos de composición (montaje, repetición, cambio de escala) y los demuestra. La máquina produciendo objetos da a luz una arquitectura a imagen de la máquina.

Así, en lugar de una arquitectura a imagen del hombre (más o menos Vitrubiana), encontramos la arquitectura tecno-mórfica.

Después de la ética de la máquina de la primera era industrial, (cuando la máquina representa sólo la relación trabajo-producción-dinero) la edad de los consumidores produce una estética de la máquina"[1] (Superstudio, 1968 (1971), p.304)

Entre 1966 y 1968, Supestudio desarrollará varios proyectos a partir de la construcción de máquinas urbanas con funciones especializadas. El cambio radical de los mismos, será que no sólo se apoyarán en un simple cambio de escala tecno-mórfico sino que generarán proyectos ex-novo a partir de lo que ellos denominan como “Estética de la máquina”. Su “Macchina per le Vacanze a Tropea” (1967) se convierte en una super-estructura adosada a un gran acantilado que funciona como ciudad de vacaciones y cuyo exterior presenta una clara falta de escala así como una gran contradicción al presentarse como fachada totalmente cerrada al paisaje, lo que la hace aparecer como una gran máquina superpuesta al entorno natural de un lago como si de un gran radiador se tratara. La misma estrategia es usada para su “Macchina espositiva” (1969), un proyecto para la restauración de la fortaleza de Basso en Florencia, que se convierte en centro de exposiciones a partir de la superposición de una máquina macro-escalar que alberga aparcamientos, salas de exposiciones y conferencias. La nueva máquina inexpresiva de Superstudio adquiere un carácter monumental para competir con el monumento, la fortaleza, que le alberga. La máquina se convierte en monumento en un cambio de escala evidente de la máquina-ciudad, al edificio-máquina convertido en monumento.
               
"El proyecto propone una gran exposición de coches, un organismo capaz de recibir  y reunir a todas las exposiciones, exhibiciones y ferias en Florencia hasta ahora albergadas en varios lugares"[2] (Adolfo Natalini, 1969, p.42)

"La arquitectura tecnomórfica cambió el enfoque en el futuro y en el supuesto, exorcizar las dudas y temores introducidas por la máquina en el aprendiz de brujo. La arquitectura era una máquina en funcionamiento simbólico"[3] (Superstudio, 1969, p.38)





[1] “From industrial processes, architecture takes methods of composition (assembly, repetition, change of scale) and demonstrates them. The machine producing objects gives birth to an architecture in the image of the machine.
Thus, in place of an architecture in the image of man (more or less Vitruvian), we find technomorfus architecture.
After the machine ethics of the early industrial age, (when the machine represented only work-production-money) the consumer age produces machine aesthetics”

Superstudio: “Superstudio”, en:  Perspecta 13/14. The Yale Architectural Journal, Volúmenes 13-14, Yale University School of Art and Architecture, 1971, p.304.

[2] "Il progetto propone una grande macchina espositiva, un organismo capace di accogliere e riunire tutte le esposizioni, mostre e fiere di Firenze finora ospitate in varie sedi ed altre ancora"

Superstudio: "Superstudio. Progetti e Pensiero" en: Domus 10/1969, nº479, ottobre 1969, p.42.

[3] "L'architettura tecnomorfa spostava l'attenzione sull'ipotesi e sul futuro, esorcizzando i dubbi e le paure introdotte dalla macchina negli apprendisti stregoni. L'architettura era una macchina a funzionamento simbolico."

Superstudio: "Superstudio. Progetti e Pensiero" en: Domus 10/1969, nº479, ottobre 1969, p.38