El imaginario maquinista se presenta como una gran fuente de
referencias formales que puedan ser transferidas al objeto arquitectónico por
los arquitectos, de la misma manera que ha nutrido a otras artes visuales. El
motor (en cualquiera que sea sus variaciones) se convierte en uno de los
principales objetos maquinistas de seducción. Su perfeccionamiento estético a
partir del depurado continuo (preconizado por Le Corbusier en su fascinación
por la máquina) con partes claramente diferenciadas pero con un funcionamiento
global solidario, es lo que de cualquier ciudad podría requerirse. De esta
manera, proyectos como el “Centro de Congresos en Viena”, (1960) del japonés
Masato Shimazu, o las “Transplation I,
Linear Cities” (1964) y “Transplation
II, Space Cities” (1967) del austríaco Raimund Abraham, generan visiones
futurísticas de maquinas reales con su escala aumentada, convertidas en
ciudades compactas. Pistones convertidos en rascacielos interconectados o
cilindros como núcleos de comunicación, reivindican la posibilidad de un
funcionamiento perfecto de la ciudad, de un tamaño concreto y controlable, de
una compacidad que libere grandes cantidades de terreno, la necesidad de una
ciudad-máquina.
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2.8.12
1.8.12
Cambio de escala. Ciudades tecnomórficas. TUBERÍAS Y MOTORES 1969 Two models of a Undesignable City [Theodore Waddell]
La exaltación de la tubería pronto se agota en su propio
carácter simplemente formal, y en 1969 Theodore Waddell expone en el MOMA
(Museum of Modern Art de Nueva York) una maqueta realizada con tuberías, neones
y componentes electrónicos como bujías o pistones denominada como “Function without Form, two models of a
Undesignable City”, dos ciudades tecno-mórficas (con sistemas de tuberías y
motores de nuevo como referentes) que critican la rigidez del planeamiento
urbano pero que solamente es defendible como objeto de exposición (y como
portada de la revista “Architectural Forum” en abril de 1969).
"El mensaje de la exposición era como el planeamiento convencional
a gran escala es la planificación ofrece demasiado pronto un escenario concreto
que pone en peligro la espontaneidad humana, estos modelos demuestran una
lenguaje visual alternativo que puede acomodar a la evolución
imprevisible"[1]
(Waddell, 1969, p.57)
[1] “The message of the
exhibition was that conventional large-scale planning is offer settled too
earlier a stage and can threaten human spontaneity; these models demonstrate an
alternative visual language which can accommodate unforeseeable developments”
“Undesignable” en: Design nº248 August
1969, p.57.
31.7.12
Cambio de escala. Ciudades tecno-mórficas. TUBERÍAS
Las analogías maquinistas tienen también como símbolo importante a los vehículos submarinos y el desarrollo de los hábitats en las profundidades marinas (con arquitectos involucrados en investigaciones marinas como el francés Jacques Rougerie[1], futurólogos como McHale exaltando la exploración del mundo submarino como opción de futuro y una gran difusión de la experimentación subacuática en revistas arquitectónicas[2]), con ejemplos de ciudades marinas surcadas por tuberías de una manera casi caricaturesca, como la “Underwater City” (1964) diseñada por Warren Chalk y Bryan Harvey (Archigram) (y su análoga marina de la terrestre “Interchange City” (1963) proyectada también por Chalk junto a Ron Herron ), o las “Underwater Urban Structures” (1967) de Hidezo Kobayashi.
[1] Rougerie, Jacques;
Vignes, Édith: Habiter la mer, Éditions Maritimes et d'Outre-Mer, París, 1978.
[2] Incluso “The Architectural Design” le dedica un
número completoo en 1969 a las experimentaciones en cuanto al mundo submarino
se refiere con Jean Michel Cousteau como uno de los editores invitados:
Cousteau, Jean Michel; Hussein, Farooq
(editores invitados): Inner Space, AD, april 1969, volume XXXIX.
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