
Libro futurista de Michel Ragon en el que analiza el estado de la ciudad (sobre todo París al ser francés) y sus posibles futuros, relacionando temas como la arquitectura escultura de Kiesler, nuevos materiales, la vivienda móvil, la vivienda automatizada, las ciudades en nuevos hábitats o la arquitectura espacial de Yona Friedman, pasando por las megaestructuras. Ragon también escribió en 1963 “Dónde viviremos mañana”.




